Aurora
1 leyenda
Aurora y la tumba del piloto
El 17 de abril de 1897, un periódico de Dallas publicó una breve nota: un dirigible había pasado sobre el pueblo tejano de Aurora al amanecer, había chocado contra el molino de viento del juez Proctor, había estallado y el cuerpo del piloto, «no habitante de este mundo», había sido hallado entre los restos. El piloto, según la nota, fue enterrado en el cementerio del pueblo. Apareció en pleno apogeo de la oleada nacional de los «dirigibles misteriosos» de 1896-1897, antes de que existiera la aviación. Su autor, S. E. Haydon, era el corresponsal local, y el pueblo se estaba muriendo: el ferrocarril se había ido a otra parte y el picudo del algodonero se había llevado el algodón. Que la nota fuera una estratagema publicitaria para un pueblo moribundo es la lectura más convincente. La tumba ha sido buscada en más de una ocasión. La Comisión Histórica de Texas colocó un marcador en el cementerio que relata la historia; no está permitido cavar.