Aztec y el segundo accidente
En 1948, un año después de Roswell, otro platillo volante supuestamente se estrelló en esta localidad del norte de Nuevo México: medía treinta metros de diámetro y albergaba dieciséis cuerpos en su interior. La historia fue relatada por el escritor Frank Scully en un libro de 1950, Behind the Flying Saucers, que se convirtió en un éxito de ventas. Dos años más tarde, la revista True demostró que las fuentes de Scully eran dos estafadores, Silas Newton y Leo GeBauer, quienes habían estado vendiendo a los*/}petroleros un dispositivo «alienígena» para encontrar yacimientos. Ambos fueron condenados por fraude. Aztec no se desanimó: a partir de 1998, la localidad organizó un simposio anual sobre ovnis, el cual se convirtió en una fuente notable de ingresos para la biblioteca local.
Traducido automáticamente del inglés. ¿Has visto un error? Propón una corrección.
Allagash y los cuatro hombres en el lago
En agosto de 1976, cuatro hombres —dos hermanos artistas y dos amigos— estaban pescando de noche desde una barca en un lago en los bosques del norte de Maine cuando, según su relato, una esfera brillante sobre el agua los iluminó con un haz de luz. Después de eso hubo un vacío: la hoguera que habían encendido antes de salir se había reducido a cenizas.
Comentarios
Entra para dejar un comentario
Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

