Lugares místicos en Reino Unido
23 leyendas · 15 ciudades
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Las Manos Peludas de Dartmoor
Un tramo de la B3212 entre Postbridge y Two Bridges, en el Dartmoor inglés, donde a principios de los años veinte empezaron los accidentes inexplicables: conductores y motoristas describían unas manos peludas que agarraban el volante y lo torcían hacia la cuneta. Tras varias muertes en 1921 la prensa local se hizo eco, y los ingenieros que examinaron la carretera dieron con una causa más llana: un peralte mal ejecutado que sacaba a los vehículos de su línea. Se rehízo la carretera, los accidentes cesaron y la leyenda se quedó.
Las bóvedas de Edimburgo
Diecinueve arcos del South Bridge, acondicionados por dentro en 1788 como talleres y almacenes. En treinta años la humedad los hizo inservibles y se instalaron allí los pobres: sin luz, sin desagüe, sin ventilación. Se cree que aquí trabajaron Burke y Hare, vendiendo cadáveres a los anatomistas. Las bóvedas se rellenaron y no se reabrieron hasta los años ochenta; ahora las recorren visitas guiadas, y los relatos de los visitantes coinciden de forma llamativa.
Castillo de Chillingham
Un castillo del siglo XIII en Northumberland, junto a la frontera escocesa, donde se retuvo y torturó a escoceses capturados durante siglos: la cámara de tortura se conserva con sus instrumentos. Su figura más conocida es el Niño Radiante, un resplandor azulado junto a una pared de la Habitación Rosa; en unas obras aparecieron emparedados en ese muro los huesos de un niño y un trozo de tela azul. Tras darles sepultura, dicen los propietarios, cesó.
Borley, «la casa más embrujada de Inglaterra»
Una aldea de Essex donde se alzaba una rectoría que el investigador Harry Price declaró en 1929 la casa más embrujada de Inglaterra, alquilándola un año para observarla. Se contaba de una monja que recorría el jardín, un carruaje fantasma y escritos que aparecían en las paredes. La casa ardió en 1939. Después se supo que buena parte de los fenómenos los había producido probablemente el propio Price, pero la fama sobrevivió a la casa y al desmentido.
La abadía de Whitby
Las ruinas de una abadía benedictina sobre un acantilado del mar del Norte, donde Bram Stoker pasó unas vacaciones en 1890 y encontró en la biblioteca local el nombre del príncipe valaco Drácula. En la novela es aquí donde encalla el Deméter y el conde, en forma de perro negro, sube de un salto los ciento noventa y nueve escalones hasta la iglesia. Los escalones existen, la abadía existe, y cada año se reúne en Whitby uno de los mayores festivales góticos de Europa.
Loch Morar y Morag
El lago de agua dulce más profundo de las islas Británicas: más de trescientos metros, más hondo que el Ness. Una criatura llamada Morag aparece en los relatos locales desde 1887. El episodio más conocido es de 1969, cuando dos pescadores dijeron que algo de unos nueve metros golpeó su barca y uno de ellos le disparó con un rifle. La declaración se prestó ante la policía y quedó registrada.
Ben Macdui y el Fear Liath Mòr
La segunda montaña más alta de Gran Bretaña, donde montañeros experimentados llevan describiendo lo mismo desde principios del siglo XX: la sensación de una presencia, el sonido de pasos que siguen entre la niebla y un pánico que los echa monte abajo. El profesor Norman Collie contó públicamente su propia experiencia en 1925, con un riesgo real para su reputación. A la cosa se la llama el Gran Hombre Gris; existe una explicación con ecos y el espectro de Brocken, y no convence a quienes lo han vivido.
Rendlesham Forest
Un bosque de Suffolk entre dos bases de la fuerza aérea estadounidense donde, a lo largo de tres noches de diciembre de 1980, los militares denunciaron luces y un objeto posado en tierra hasta en tres ocasiones. El subcomandante de la base, Charles Halt, grabó lo que ocurría con un dictáfono en el propio bosque y presentó un memorándum oficial, desclasificado después. El Ministerio de Defensa declaró que no había implicaciones para la defensa y ahí acabó la investigación. Lo llaman el Roswell británico.
Pendle Hill
Un cerro de Lancashire a cuyos pies se celebró en 1612 el juicio de brujas más famoso de Inglaterra: doce acusados, diez ahorcados, cargos por diez asesinatos mediante brujería. Buena parte de las pruebas salió del testimonio de una niña de nueve años contra su propia familia. Cada Halloween miles de personas suben a la cima, y cada año la policía de Lancashire les pide que no lo hagan.
Epping Forest
Un bosque antiguo en el límite de Londres y Essex, antaño refugio de salteadores: una posada de aquí lleva el nombre de Dick Turpin. En el último siglo se hizo conocido por otra cosa: desde hace generaciones se traen cuerpos aquí. La policía ha recuperado en él los restos de varias víctimas de asesinato, y el bosque tiene una fama que hace sonar más creíbles de lo que deberían los relatos de figuras entre los árboles.
Wistman's Wood
Un bosquecillo de robles enanos en Dartmoor que crecen directamente entre bloques de granito y están enteramente cubiertos de musgo y líquenes. El viento ha retorcido los árboles hasta hacerlos irreconocibles, y entre las piedras hay huecos lo bastante hondos para tragarse a una persona. El nombre se hace venir de la voz dialectal wisht: siniestro, encantado. Se lo tiene por uno de los últimos restos del bosque que cubría Dartmoor antes de la Edad del Bronce.
Dartmoor
El páramo de Devon que le dio a Conan Doyle El sabueso de los Baskerville: aquí oyó la tradición de Richard Cabell, un hacendado del siglo XVII a cuyo ataúd se decía que había seguido una jauría de perros espectrales. Se los llama los Wisht Hounds y todavía se los describe a lo largo del viejo camino. Aparte está la historia de las Manos Peludas de la B3212, que según los motoristas se agarran al manillar.
Bodmin Moor y su bestia
Un páramo granítico de Cornualles donde, desde 1978, los granjeros perdieron ganado con heridas que los veterinarios no atribuían a perros. Los testigos describían un felino grande y negro. En 1995 el Ministerio de Agricultura abrió una investigación formal y concluyó que no había pruebas de un gran felino; una semana después un escolar encontró en la orilla de un río un cráneo que resultó ser de leopardo, aunque procedía de una alfombra importada.
Cannock Chase
Mil quinientas hectáreas de brezal y bosque en Staffordshire donde en las últimas décadas se ha denunciado de todo a la vez: gatos negros del tamaño de un puma, un «hombre lobo» visto cerca del cementerio militar alemán y una figura con los ojos encendidos. La policía del condado recibe estas llamadas con regularidad y las registra. Una serie de asesinatos de niños sin resolver en los años sesenta añade su propia capa a la fama del sitio.
Puente de Overtoun
Un puente victoriano de Escocia desde el que decenas de perros se han lanzado al vacío a lo largo de las décadas, y algunos más de una vez. La explicación más probable es el olor a visón que llega de abajo y un pretil macizo que oculta la caída.
Glastonbury Tor
Una colina de Somerset coronada por la solitaria torre de San Miguel, con las laderas talladas en terrazas. Se la identifica con la legendaria Ávalon, adonde llevaron al rey Arturo herido, y se la tiene por un centro de la mitología celta de Gran Bretaña.
Calzada del Gigante
Unas 40 000 columnas de basalto en la costa de Irlanda del Norte, formadas al enfriarse la lava. Cuenta la leyenda que el gigante Finn McCool levantó la calzada sobre el mar para llegar hasta un rival suyo en Escocia.
Lago Ness
Un lago profundo de las Tierras Altas de Escocia que contiene más agua que todos los lagos de Inglaterra y Gales juntos. Los avistamientos del monstruo arrancan en 1933; los barridos de sonar y los análisis de ADN no han encontrado semejante animal.
Cementerio de Highgate
Un cementerio victoriano invadido por la maleza en el norte de Londres, con panteones góticos y una Avenida Egipcia. A principios de los años setenta el frenesí de la prensa por un «vampiro de Highgate» llevó multitudes de cazadores hasta sus verjas.
Cementerio de Greyfriars
Un viejo camposanto en el centro de Edimburgo con la «Prisión de los Covenanters» al fondo. Desde 1999 los visitantes denuncian cortes y moratones sin explicación: el fenómeno apodado el poltergeist de Mackenzie.
The Ancient Ram Inn
Una casa del siglo XII en Gloucestershire, de la que se dice que se alza sobre un cruce de líneas ley y un enclave pagano. Tiene fama de ser uno de los edificios más siniestros de Gran Bretaña: sus dueños evitaron dormir en la planta alta durante décadas.
Torre de Londres
Una fortaleza medieval a orillas del Támesis con casi mil años de ejecuciones y encierros. Cuenta la leyenda que los fantasmas de Ana Bolena y otros presos siguen recorriendo el recinto.
Stonehenge
Un monumento prehistórico de piedras erguidas en Inglaterra, levantado hace unos 5000 años. Para qué servía sigue en discusión: desde observatorio astronómico hasta lugar de rito druídico.