Gulf Breeze y las fotografías de Ed Walters
A partir de noviembre de 1987, un contratista llamado Ed Walters llevó una serie de fotografías de un objeto brillante con una hilera de portillos en su parte inferior al periódico local de este pueblo de Florida; primero de forma anónima y luego bajo su propio nombre. En un plazo de dos años había unas cuarenta imágenes, y Gulf Breeze se había convertido en un lugar de peregrinación. En 1990, los nuevos ocupantes de la casa de los Walters encontraron en el desván un modelo hecho de espuma y película que coincidía con el objeto de las fotografías. Walters dijo que había sido plantado. Mientras tanto, otros residentes, entre ellos agentes de policía, informaban de luces sobre el estrecho en esos mismos años, y algunos de esos informes no tienen nada que ver con Walters. El caso sigue siendo un clásico de cómo un testigo cuestionado ahoga todo lo demás.
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El Vashka y el trozo de aleación
En 1976 se encontró un fragmento de unos 1,2 kilogramos en la orilla del Vashka, en Komi, que soltaba una lluvia de chispas al golpearlo. Fue analizado en varios institutos soviéticos: una aleación de elementos de tierras raras —cerio, lantano, neodimio— con trazas de uranio, inusualmente pura y con una estructura de grano característica de la metalurgia de polvos. Las conclusiones divergieron. Algunos investigadores escribieron que la industria de la época no producía tal composición; otros señalaron al metal misch, una aleación utilizada en pirotecnia y en piedras de chispa para encendedores. Las muestras se dispersaron entre laboratorios y ningún fragmento entero pertenece ya a nadie. El lugar del hallazgo es un tramo ordinario de río en la taiga donde no hay nada que ver.
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