Avistamientos OVNI: lugares místicos en el mapa
Lugares donde alguien miró hacia arriba, vio algo que no supo nombrar y se lo contó a un policía, a un periódico o a una fuerza aérea. Unos son una sola noche con número de expediente y cien testigos; otros son pueblos que llevan tanto tiempo informando de luces que ya venden postales de ellas. Lo que tienen en común es que el informe existe y puede leerse, que no es lo mismo que la cosa del cielo sea real.
108 lugares
Las luces de Brown Mountain
Resplandores vistos desde el siglo XIX sobre una loma baja de Carolina del Norte: aparecen sobre la cresta, ascienden, se apagan y vuelven a aparecer. El Servicio Geológico de Estados Unidos las estudió dos veces, en 1913 y 1922, y ambas concluyó que eran reflejos de luces de trenes y de poblados. La dificultad es que los relatos más antiguos son anteriores a que hubiera allí ferrocarril o poblado. La loma es accesible, hay miradores señalizados y las luces se siguen filmando.
La luz fantasma de Hornet
Una bola de luz del tamaño de un balón de baloncesto, vista desde hace más de un siglo sobre un tramo recto de camino de tierra en la frontera de Misuri y Oklahoma. Se acerca, retrocede, cambia de color y dicen que reacciona a la gente. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense la investigó en los años cuarenta sin llegar a conclusión. La explicación más convincente es la refracción atmosférica de los faros de la Ruta 66, a unos kilómetros — pero la memoria local de la luz es anterior a que hubiera coches en el condado.
Los goblins de Kelly-Hopkinsville
La noche del 21 de agosto de 1955 la familia Sutton, de una granja a las afueras de Kelly, Kentucky, entró corriendo en la comisaría de Hopkinsville y dijo que llevaba horas disparando a unas criaturas bajitas de orejas grandes y ojos brillantes que se asomaban a las ventanas y no caían al ser alcanzadas. La policía salió a la granja, encontró ventanas y mosquiteras acribilladas y ni rastro de las criaturas. Hubo once testigos, incluidos niños, no había alcohol en la casa y la familia no ganaba nada: rechazó dinero por entrevistas. El caso sigue siendo uno de los más discutidos de la ufología estadounidense.
Las luces Min Min
Un pueblo del interior de Queensland que dio nombre a las luces vistas en las carreteras del oeste quemado: esferas luminosas que siguen a un coche o a un jinete y mantienen la distancia durante horas. Los aborígenes las describían antes de la llegada de los europeos. En 2003 el físico Jack Pettigrew demostró experimentalmente que bajo una inversión térmica una fuente de luz situada más allá del horizonte puede aparecer como un objeto cercano: una explicación elegante que no cubre todos los casos.
El Triángulo de Moliobka
Un paraje en el límite del krai de Perm y la óblast de Sverdlovsk que a finales de los ochenta se convirtió en la primera zona anómala soviética de la que escribió la prensa nacional. Desde 1989 llegaron aquí miles de personas que denunciaban esferas luminosas, aparatos que fallaban, pérdida de orientación y «gente luminosa». El lugar se asocia a antiguos sitios de sacrificio mansi. Junto al pueblo hay ahora una estatua de un alienígena, y el flujo de investigadores se secó hace tiempo.
El valle de Hessdalen
Un valle noruego donde desde 1981 se observan objetos luminosos, a veces veinte veces por semana. A diferencia de casi todos estos lugares, tiene una estación de observación automática permanente, construida en 1998 por la Universidad de Østfold, y el fenómeno lleva un cuarto de siglo bajo instrumentos. Hay hipótesis — ionización del polvo, un efecto piezoeléctrico en la roca — y ninguna lo explica entero.
Rendlesham Forest
Un bosque de Suffolk entre dos bases de la fuerza aérea estadounidense donde, a lo largo de tres noches de diciembre de 1980, los militares denunciaron luces y un objeto posado en tierra hasta en tres ocasiones. El subcomandante de la base, Charles Halt, grabó lo que ocurría con un dictáfono en el propio bosque y presentó un memorándum oficial, desclasificado después. El Ministerio de Defensa declaró que no había implicaciones para la defensa y ahí acabó la investigación. Lo llaman el Roswell británico.
Cerro Uritorco
Una montaña en la provincia argentina de Córdoba, el principal lugar de peregrinación OVNI de América Latina. En enero de 1986 se encontró en su ladera un óvalo chamuscado de unos ciento veinte metros de largo, que nunca fue explicado. La tradición esotérica local sitúa una ciudad subterránea oculta, Erks, en el interior de la montaña. Miles de personas la escalan en Nochevieja para esperar las luces.
Las luces de Marfa
Al este de este pueblo del oeste de Texas se observan luces desde 1883: esferas del tamaño de un balón que quedan suspendidas sobre el desierto, se dividen, se juntan y se apagan. El vaquero Robert Ellison dejó la primera anotación, tomándolas por hogueras apaches. En 2004 unos físicos universitarios demostraron que buena parte son faros de la carretera 67 refractados por capas de aire caliente. Buena parte, no todas — y eso no explica los avistamientos anteriores al automóvil.
Roswell
El 8 de julio de 1947 la base aérea del ejército en Roswell emitió una nota de prensa diciendo que había recuperado un «disco volante». Horas después retiró el comunicado y llamó globo meteorológico a los restos. Se habría olvidado si a finales de los setenta algunos participantes no hubieran empezado a contarlo de otro modo; en los noventa Roswell ya era sinónimo de encubrimiento. En 1994 las fuerzas aéreas admitieron que el globo no era meteorológico sino parte del Proyecto Mogul, que escuchaba las pruebas nucleares soviéticas: una verdad con cuarenta y siete años de retraso, que a esas alturas no convenció a nadie.
Zona del Silencio de Mapimí
Un trozo de desierto del norte de México donde, según cuentan allí, las radios enmudecen y las brújulas se vuelven locas. La fama viene de un misil estadounidense que cayó aquí en 1970; las mediciones no han confirmado ninguna anomalía de radio.
Área 51
Un campo de pruebas cerrado de la Fuerza Aérea estadounidense en el desierto de Nevada que oficialmente no existió durante décadas. Los ensayos de aviones secretos y el secretismo absoluto lo convirtieron en el centro de la mitología ovni mundial.